Escuche tu voz en el sonido del viento
aquella tarde que vestida de rosa y cielo
se quedaba recostada en tu ausencia
y me traía tu abrazo en mi recuerdo.
Nacieron entonces en mis ojos
las lágrimas que no pude detener
como ofrenda a este amor callado
que en soledad se resiste a morir.
Pájaro de heridas alas
que se aferra a la tristeza y tibias caricias
de una ilusión que lo invitara a volar
por el cielo , dejándose llevar.
Y que importa si fue un sueño efímero
de un instante que pudo ser una eternidad!
si pudieron abrirse los cerrojos del alma
y en vuelo libre escaparse las mariposas
como una ráfaga de colores brillantes
en busca de libertad.
Nery Guerra Alvarez
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