Me encontré contigo un día de mi cumpleaños, no recuerdo si
fue cuando cumplí siete u ocho años. Venías envuelto en un papel azul con un moño plateado.
Yo sentí mucha emoción cuando mi madre
te puso en mis manos, mientas me decía- ¡feliz cumpleaños!.
Me costó romper el papel,
lo veía tan perfecto, te cubría los lados como dándote un abrazo. Hubiese querido poder sacarte sin tener que destruirlo. Nunca me gustó desenvolver regalos
rasgando el papel con fuerza, dejándolo luego a un costado o tirarlo al suelo. Es que sentía algo así, como penita tener que descartarlo.
Así que siempre trataba de no romperlos para doblarlos con sumo cuidado y después guardarlos. Pero casi siempre aparecía una
mano que tironeaba del papel ante mi titubeo; dicen que es de buena suerte romper los papeles en que vienen envueltos los
regalos. Ese día fue mi propia madre que rompió el
papel diciéndome:- dale, ¿a ver qué es? Muéstralo…
¡Como si ella no supiese el contenido del paquete azul! Y el papel terminó
cayendo al suelo sin que yo pudiese salvarlo.
Y ahí apareciste tú ;
con tus cubiertas de color amarillo ,casi dorado , brillante. En la
tapa superior la imagen de un jovencito
vestido con una falda a cuadritos , y algo así como un instrumento extraño en
la mano . Mis ojos se abrieron
asombrados, pues nunca había visto a un chico con faldas. Entonces, le pregunté a mi madre sobre aquella imagen
del chico rubio vestido tan particularmente; me dijo
que era un escoces y que ese instrumento
era una gaita. Luego ella me preguntó-¿qué dice acá? – señalándome las
letras negritas que estaban sobre el amarillo de la portada. Yo comencé
a leer despacito y le respondí casi en susurro: Ocho primos. Luego comencé a abrir
tus páginas de a poquito, sigilosamente, y una fragancia extraña envolvió mis sentidos. El
prólogo me dio la Bienvenida y el primer capítulo fue toda una invitación a que
me decidiera adentrarme a ese mundo mágico hecho de palabras .Yo no pude más
que aceptar el desafío de leer esa historia que estaba escrita en tus páginas y
me atraparía hasta el Fin
.Nunca me olvidé de ti, porque fuiste el primer libro que
tuve y aún conservo junto con mis más hermosos recuerdos de la
infancia.

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