Aún conserva la tibieza de las caricias
de sus dedos entrelazados
de las rosas que habían florecido
solo las espinas entre sus manos se quedaron.
¡ Cuànto dolor sintió en ese momento de la despedida!
Las lágrimas fueron estrellas de cristal
que se escaparon de sus ojos
sin poder detenerlas
corrieron presurosas por su rostro con el ardor de una brasa encendida .
¡ Cuànta tristeza le envolvió
en ese momento !
el mar estaba aguardando a su amor
para llevarle lejos de su vida .
La ilusión de hacer un gran cambio
fué el impulso de salir a navegar
atraído por el canto de una sirena
que lo incitaba al peligro sin poderlo evitar.
Fué alejándose de la orilla perdièndose entre las olas que
se levantaban en aquella tempestad
donde el corazón perdió el rumbo
y sin puerto donde poder anclar.
Las gaviotas buscaban su alimento
apenas comenzaba el día
no dejaban de volar al ras del horizonte
entre la arena húmeda de la orilla.
Ella sigue a la espera de ver aparecer la embarcación
en el amanecer de cada día
son sus ojos cual alas de gaviotas
que no dejan de volar hacia la lejanía .
Ella sigue a la espera
de escuchar en el rumor del mar y la brisa
el preludio de esa sinfonía que le anuncie su regreso
entre sus manos aún tiene mil caricias
que entre sus labios se transformarán en mil besos.
Un día con otro ha de regresar
ella espera , seguirá esperando .. solo eso !!
Nery Guerra Alvarez ( Uruguay)
Derechos reservados
18/08/2022.

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