Se fuè silente la tarde
mientras un reflejo rojizo
coronaba al sol que parecìa
zambullirse en la lìnea del horizonte
El mar agitaba los brazos
queriéndolo abrazar
el sol sobre sus aguas
tenues rayitos de luz
solo le pudo entregar
Sobre las olas parecían luciérnagas
con el brillo intermitente en su volar
cual besos de despedida
y promesa de volverse a encontrar
El mar los arrimó a la orilla
como tibia caricia sobre la arena
solo se quedaron por un instante
la corriente de resaca los hizo retornar .
El sol casi había desaparecido
en aquella tardecita
la noche ya se estaba aproximando
de la mano de la brisa.
Soplò la brisa que llegaba del sur
envuelta en fresca melodia
las primeras estrellas como puntitos
en el cielo se encendìan
El mar cobijò el amor
de los enamorados que tenìan
el corazón pletórico de ilusiones
y llegaban hasta su orilla
Promesas de amor para siempre
de quererse toda la vida
y la vida era ese instante
de la tarde que morìa
Nery Guerra Alvarez
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