Entre todas las sonrisas
la tuya la más linda
era cual vergel radiante
que cada día florecía .
Se impregnaba el aire de la mañana
de hermosas melodías
que acariciaban el latir del corazón
de dulzura y de poesía.
Eran tus brazos los más cálidos
que acunaban mis sueños de niña
fueron contención y refugio
en mi adolescente rebeldía.
Me marché a tierras extrañas
a transitar por el tiempo futuro
te quedaste con tus lágrimas a cuesta
en aquella noche de despedida.
Me fui alejando sin mirar atrás
con avidez de vivir la vida
caminé por caminos inciertos
donde más que rosas habían espinas
Se llagaron mis pies en la incertidumbre
me perdí entre sombras y fantasías
pero el resguardo de tu inmenso amor
me ayudó a sobrevivir cada día .
Hoy tengo nostalgia de ti
se viste de ausencia mi melancolía
eres la reina de mi corazón
donde habitas por siempre Madre Mía ¡
Nery Guerra Alvarez
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