Érase una vez
una semilla que tenía
el sueño de convertirse
en una hermosa flor .
Pequeño corazón que latía
entre las manos del sembrador
que arropaba su esencia
con los màs lindos versos de amor .
Le bajó una estrella vestida de cielo
para iluminarle el corazón
le tejió un mantón de encaje
con hilos de plata que la luna le regaló.
Le pidió al rocío de la mañana una gota
para humedecer la semilla con unción
al tiempo un incipiente hilo
brotó con mucha fuerza en busca del sol.
Entonces en el universo hubo una gran celebración
bailaron las hojas al ritmo de la brisa
el sol amaneció entre los brazos del àrbol
la melodía del agua con frescura la tierra acarició.
Érase una vez una semilla
que tenía un sueño
arropada entre los versos del poeta
suaves pétalos se abrieron.
¡ La semilla se transformó en flor !
Nery Guerra Alvarez
Derechos reservados

Érase que se era...
ResponderEliminar