Hace unos días , en esto de estar en cuarentena y ordenar algunos papeles , libretas , carpetas encontré dentro de un cajón de mi viejo escritorio el libro Optimismo que según esta impreso en su tapa es de 1939. Este libro bastante deteriorado es una joyita que ha llegado hasta nuestros días , y a pesar de sus hojas manchaditas por los años aún permanece como testimonio de tiempos( para mi )inmemoriales . Este libro el libro cuarto de lectura era el que mi padre, utilizaba cuando iba a la escuela . La verdad que a mi siempre me gustaba mirar sus dibujos , aún antes de saber leer y despuès cuando aprendí a hacerlo me encantaba leer sus relatos . Este libro fue un gran compañero de mi infancia , me gustaba llevarlo , guardarlo debajo de la almohada cuando era la hora de dormir , para poder tenerlo cerquita y a mano apenas abría los ojos. En sus hojas se extasiaba mi mirada y podía darle rienda suelta a mi imaginación. Cada lectura está maravillosamente ilustrada por Carmelo Arzadun un pintor uruguayo que incursionó en el planismo. En realidad conocí algunas de sus obras y trayectoria muchísimos años despuès por las conversaciones de mi maestro de pintura .. Ahí descubrí a este artista plástico que pintó paisajes ciudadanos , playas y que pasó por el taller del maestro Torres Garcia .
Este libro Optimismo , lo utilizó mi hijo Pedro cuando concurría a 5to año de escuela, la maestra les dijo a los niños y niñas que llevaran algún libro que tuvieran para lectura , porque podían leer cada uno en el libro que llevasen . No recuerdo mucho , pero creo que en esos años (como en 1997 ) también estábamos en tiempos de crisis económica. Optimismo entonces comenzó a ser utilizado otra vez , comenzó a abrirse , cerrarse, a ser leído , volvió a otras manos y a tener Vida.
Hoy en este día del Libro vuelvo a reencontrarme con los dibujos de Carmelo , con La Abeja Haragana de Horacio Quiroga, La higuera de Juana, El indio de Fernán Silva Valdèz, con cuentos de Anatole France, La Noche de Gabriela Mistral, con lecturas de Edmundo de Amicis, de Rabindranath Tagore etc .
Vuelvo a reencontrarme con las Aventuras de Gulliver y los liliputienses.. y Gulliver en la Tierra de Gigantes... y la historia de Robinsón Crusoé. Todavía puedo asombrarme ante los caballos de Diomédes , rey de Tracia que se alimentaban de carne humana .
Cuántas historias dentro de este libro , cuàntas historias siendo él también, protagonista de mi propia historia ! Bilú bilú la vida bilú bilú el amor !!


No hay comentarios:
Publicar un comentario