El mar llegaba
hasta la orilla
trayendo entre las olas
rayitos del sol
que se despedía de la tarde
y también de nosotros dos
La espuma cual tibia caricia
llegaba rozando nuestros pies
y por breves instantes
el agua nos salpicaba
una y otra vez .
En tus ojos de cielo
el sol brilló un ratito más
entonces la tarde se vistió de colores
que danzaban sobre el mar.
Tus manos atrajeron las mías
que dóciles se dejaron atrapar
nuestros dedos humedecidos
se entrelazaron con habilidad.
El ocaso de ese día no lo olvidaré jamás
porque el sol fué el mejor testigo de tus palabras a orillas del mar
- ¡Te quiero vida mía ! - Te quiero y deseo estar contigo por siempre
por toda la eternidad.
Aquella declaración me hizo sonreir
por la ternura de tus palabras y de tu mirar
te dije - No sé.. si por siempre , nuestro amor serà ..
Pero podemos hacer el intento
de querernos cada día más -
Y desde ese momento , nunca nos volvimos a separar.
Nery Guerra Alvarez ( Uruguay)
Derechos reservados.

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