En mi infancia la inocencia era la flor más hermosa
que se abría en mi tierno corazón.
con sus pétalos suavecitos como de terciopelo
acariciaba delicadamente de fragancia la ilusión.
Entonces era fácil caminar descalza en puntas de pie
por el camino de la imaginación
donde la fantasía hacia posible
que todos mis deseos se hicieran realidad .
Pude así tener todo lo que quería , sin tenerlo ,
un piano de teclas blancas y negras
y madera caoba brillante
parecía invitarme a que tocara una melodía desde un rincón.
Una bicicleta de rayos plateados y relucientes
me esperaba a la sombra del parral
para llevarme a la calle de un envión .
Me imaginaba un par de patines que atados a mis pies
me permitirían deslizarme de un lado a otro sobre el piso de hormigón .
Las palabras de mi madre me explicaron que no siempre " se puede tener " lo que se quiere ...a veces son como inalcanzables debido a las circunstancias , a la situación ...
Entendí entonces que existen las diferencias
entre lo que se quiere y lo que se puede
pero también comprendí lo que significaba ese " tal vez , màs adelante" que me encendía una llamita de esperanza en el corazón.
Recordar lo que quería de niña
me hace viajar a esa infancia
donde las realidades eran otras
en ese lejano tiempo que ya pasó.
Nery Guerra Álvarez ( Uruguay )
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