jueves, 10 de noviembre de 2022

A veces...

 A veces quisiera decirte que se me hace dificil seguir caminando con esa esperanza que trato de mantenerla de puro optimista que soy. 

Hay urgencias que deberían ser tratadas como tales,  pero  los cambios no suceden con la celeridad  que ameritan. 

Como entender todo lo que está sucediendo ?  No sé mirar  con impasibilidas  como  se va agrandando esa brecha social tan actual y presente donde miles de personas estàn 

quedado excluídas de esta sociedad que mira para otro lado , que no los tiene en cuenta , que no los considera como personas con derechos... 

Cuando tropiezo con personas tiradas en las veredas , o durmiendo tapadas con cartones en pleno invierno , cuando veo  a otras deambulando por las calles en estado de alienación , por la droga , por enfermedades mentales,  veo a otras haciendo fila esperando el momento en que le den un plato de comida , juro que me cuestiono mucho sobre ese optimismo que día a día voy rearmando con mis propias frustraciones.

Se ha perdido el sentido de comunidad , de ser sensible y solidario , de considerar   a ese otro  como persona   a " ese otro" que está en estado de indigencia, que no tiene nada más que sus ropas raídas, y su soledad a cuestas.  Hasta dónde hemos descendido nosotros mismos en nuestros valores si nos gana la indiferencia y la crueldad del desprecio . ¡Tanto hemos perdido!  que somos incapaces de sentir compasión y respeto por otras personas en estado de vulnerabilidad.   Las personas de la calle pierden identidad , derechos y pasan a la categoría de marginales , rehenes de una situación social y económica dificil de superar. La pobreza avanza a pasos agigantados, en un período de gobierno clasista que excluye , que recorta , que no reconoce los miles de personas que comen en ollas populares que vecinos solidarios conformaron a raíz de la pandemia donde miles de personas perdieron sus trabajos y beneficios. 

Como seguir caminando con una sonrisa, cuando los ojos se me nublan ante tanta desídia e indiferencia, donde hay personas que solo pueden mirar con desprecio y de un lugar más elevado a personas igual que ellas.  Que tristeza tan grande no poder ponerse aunque sea por un ratito en la piel de esos seres desposeídos aunque sea  solo para no mirarlos con bronca y tratarlos como basura.  Faltan políticas públicas para implementar acciones de  prevención y tratamiento de personas con adicciones , que el  consumo problemático de drogas sea  realmente de tratamiento e internación de los adictos para su recuperación.

La violencia maltrata y en muchas ocasiones  deja en condiciones de precariedad  a mujeres , niño/as , adolescentes que deben abandonar sus hogares para salvar su integridad emocional y  física .

La tasa de niños en condiciones de pobreza ha subido un alza muy  significativa.   Muchos de los pequeños solo comen en los comedores de las escuelas donde concurren.

A veces tengo nostalgia de ese tiempo en que compartíamos lo simple de las  cosas de la vida ,de la vecina pidiendo arroz o azúcar a mi mamá que gustosa le daba. De prestar mis zapatos a niños que lo necesitaba  de tejer guantes y bufandas para llevarle a otros niños que  les hiciera falta. 

En ese tiempo las personas se miraban a los ojos ,  se saludaban , conversaban,   se juntaban para que festejar las fiestas , para lograr hacer algo en el barrio que fuera un beneficio para todos. Y todas las personas eran consideradas iguales. 

Hoy todo excluye , todo levanta barreras , se ponen rejas   alambres eléctricos , alarmas y el mundo parece ser de unos pocos que lo manejan desde esas fortalezas que han construido y los preserva de esos muchos que deambulan como sombras  insertos en el hambre y la miseria. 

Mi esperanza parece menguar cada día , pero pienso en  mis nietos y en esa inocencia que se dibuja en sus sonrisas y me digo que tengo que seguir  resistiendo un poco más.. Un día más y otro ... y otros tal vez .. 

Nery Guerra Alvarez 

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