Hay veces que el río nos regala el agua para refrescarnos y también la abundancia del alimento , otras en cambio la turbulencia de sus agua hace que se desborde , anegando los campos , los sembradíos , inundando las casas, dejando a la gente con casi nada y con un gran sentimiento de impotencia. Hay muchas preguntas buscando una explicación; pero no hay respuestas ... y si las hubiese, no hay ninguna con el argumento necesario para convencer realmente.
Solo queda aceptar con humildad que hay momentos y situaciones que no se pueden cambiar , esperar que el río regrese a su cauce, volver a sembrar las semillas con la misma fe con que se ha sembrado anteriormente, cuidarlas con el mismo amor , y que al paso del tiempo se conviertan en alimento , Bilú bilú la vida bilú bilú el amor!!
Nery Guerra Álvarez
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